Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) Poeta español.
Creía tanto en ella que apenas se miró a sí mismo cuando disolvió la nube de azúcar de aquel modo tan ingrato, desleal y pérfido. Todo acaeció de un modo tan ágil y presto que bien iba a suceder pasó de largo sin un culpable señalable, dejando un par de heridos graves tras la parpadeo sostenido desde el fondo de la calle.
Sin avisos de derribo ni advertencias de abandono, sin apercibimiento posible que justificase su causa, inocente del delito de prendarse sin juicio como arrebata impasible la muerte a la vida... Así arrasaba de un plumazo las tardes de paseo a su memoria el choque de planetas que estallaron en aquel par de miradas entre terceros, en aquel segundo que detonaba cualquier presente establecido hasta ese instante. Destripado, él ya no se importaba y vio morir el amor a corazón abierto en plena calle. No necesitó un parpadeo de repulsa, ni un adiós a borbotones perfumado de lamentos; ni siquiera cayó frágil una lágrima de ocasión porque él la estaba viendo llorar por dentro. Necesitaba rescatarla del hoy, devolverla al pasado en que aún era suya... Pero por entonces ella ya había cambiado para siempre.
Era su mano ya gemela de la diestra, su alma ese bolero que siempre temió bailar, y su boca otro pañuelo de estación a la espera de un adiós tan próximo como sangrante fue la espera... Y no quería ella patear su corazoncito, pero volaba a otro ras sin más culpa que haberse enamorado. Y lo quería tanto que temblaba sólo con pensarlo, pero ya estaba todo perdido, mudado hacia otros versos. Se le había encabritado el corazón en aquella mirada y estaba perdida. Él había arrojado su vida al pecho de una desconocida y se precipitó por siempre al vacío de aquellas pupilas escarpadas.
Nunca todo está perdido.
ResponderEliminarUnas palabras muy bonitas, frases todas y cada una de ellas para guardar.
Besos...........Leonorcita
Me regresaste este poema con tu escrito,
ResponderEliminarque alguna vez me brotó de la nada y ´creó un inicio...
Él,
aun no lo sabe,
pero llenará su morral de plumas…
Las que Ella
dejará cuando se marche…
Él aun no siente,
que su corazón late….
Sirocos...
"Sin avisos de derribo ni advertencias de abandono, sin apercibimiento posible que justificase su causa, inocente del delito de prendarse sin juicio como arrebata impasible la muerte a la vida... Se le había encabritado el corazón en aquella mirada y estaba perdida..."
ResponderEliminarCuando los ojos hablan, no hay posibilidad de error, porque el sentimiento es ante todo, libre y cuando las miradas se incendian al cruzarse, todo está dicho... sobran las palabras...
Un beso...
Absolutamente genial la composición; si no hay un sueño metafórico aquí, lloró ese trío de corazones y razones, al de él y el de ella y al del ser que son cuando están (-vieron; -ran ) juntos.
ResponderEliminarSaludos.
...esta es mi frase:
ResponderEliminar"la mirada es la palabra muda del corazón"
No, no hace falta decir nada...
Quedo entusiasmada con tu manera de escribir, no me cansaría de leerte...
Muaks.
y qué mal se pasa cuando una mirada te cala tan profundo.
ResponderEliminarUau! Estás "sembrao"! Desgarrador el texto y a la vez tan bello... Lo tuyo es erizarme la piel y extraer esencias nuevas tras releer una y otra vez tus palabras.
ResponderEliminarQuizás, todo aquello que nos encuentra desprevenidos, nos paraliza en un primer instante; sin embargo, sus secuelas no nos dejarán impasibles...
Un besino!
Hola,por empezar qué genio Bécquer, no creo qué exista más en el mundo un poeta de tal magnitud y romanticismo !!!
ResponderEliminarY leyendote te digo que me encanta tu sitio y seguiré pasando por aquí....
Saludos desde Argentina.
Que bueno leerte, más con el texto de Bécquer como intruducción.
ResponderEliminarUn placer pasar por aquí, un beso.
¿realmente lo parece? ¿o es que todo, absolutamente todo tiene un fin?...
ResponderEliminarEl texto increible y bello... y leerlo a la vera de Manolo García lo hace grande.
enhorabuena poeta! un abrazo!
He estado leyendo tus textos. Son profundos y me gusta el estilo que tienes.
ResponderEliminarTambién me gustan las frases de los autores con las que encabezas tus escritos.
Un abrazo
Hola! Siempre leo tu blog, pero no me he atrevido nunca a decir nada, porque a tu lado cualquiera parece que no sabemos escribir, parecemos niños de colegio haciendo garabatos simulando letras, palabras...
ResponderEliminarLo primero decirte que me encantan las frases que incluyes cada día de diferentes autores (poetas, escritores, psicólogos...)ya que me hacen reflexionar sobre mi vida.
Y por otro lado, referente a este último escrito, el que me ha hecho animarme a comentar, es como si alguien hubiera leido mi pensamiento y lo hubiera traducido a poesía.
Me encanta esto: "Y lo quería tanto que temblaba sólo con pensarlo, pero ya estaba todo perdido, mudado hacia otros versos."
Mil besos
Muchas gracias por tus palabras Susana!! Yo tampoco soy asiduo a la hora de contestar comentarios, pero en esta ocasión, tenía que darte las gracias por formar parte de esos puntitos rojos que parpadean en el mapa y se guarecen tras mis palabras al abrigo del anonimato. Espero que sea la primera de muchas otras veces en que te animes a decir lo que te ronde. Gracias a todos los demás por estar siempre ahí, porque sin vosotros, habría que replantearse parir versos. Besos y mordiscos.
ResponderEliminarPrimeramente darte las gracias por tu visita y una bienvenida muy grande a mi blog.
ResponderEliminarCon respecto al texto que acabo de leer, no tengo palabras, ni que decir tiene que me sigo sintiendo chiquita a tu lado. Divina manera de hablar del amor. ¡Ojalá encontrase yo quién no necesite oir mis palabras, quién descifre mi alma a través de mi mirada.
Besos, abrazos y un manojito de ternura
¿Quién no se enamoró alguna vez de unos ojos en un solo instante...? Benditas miradas!!!
ResponderEliminarPrecioso texto Miguel, como siempre, un placer leerte!
Un abrazo :-)
Bravo, siempre!
ResponderEliminarPD.- Las vacaciones no me impiden pasar de vez en cuando a disfrutar de tus letras...
Interesante texto me gusto... un gusto estar aca...
ResponderEliminarledeska
Aaiiss!!genial Miguel!con el alma a flor de piel...como siempre un placer sentir con los ojos,el corazon.
ResponderEliminarUn besico bohemio soñador
Siempre creí en el amor a primera vista más que en ningún otro. Tu prosa poética o tu poesía en prosa tiene duende, no se si el del desván o el de sabe dios donde, pero engancha y lo que es más importante, deja huella y enseñanza. Un fuerte abrazo.
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